VATICANO – Las Obras misionales pontificias entre historia y actualidad

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Vaticano – La evolución histórica y los desafíos actuales. Esta ha sido la perspectiva desde la que ayer por la tarde el arzobispo Giampietro Dal Toso, Presidente de las Obras Misionales Pontificias, presentó las Obras Misionales Pontificias en su evolución histórica, pero sobre todo en su relación con la Congregación de Propaganda Fide, primero, y con la Evangelización de los Pueblos, después, al intervenir en la conferencia Internacional que se está celebrando en la Pontificia Universidad Urbaniana con el título ‘Euntes in mundum universum’ .
Mons. Dal Toso ha trazado los orígenes de las cuatro Obras Pontificias en su recorrido histórico, además de su presencia en los documentos oficiales en los últimos cien años. También se ha detenido a explicar su relación con Propaganda Fide, concluyendo su discurso con algunas reflexiones sobre el futuro de las mismas Obras, doscientos años después de la fundación de la Obra de la Propagación de la Fe, que fue la primera en fundarse el 3 de mayo de 1822, inspirada por la Beata Paulina Jaricot.
Al detenerse a explicar el nacimiento y el devenir de las Obras Misionales, el arzobispo Dal Toso ha subrayado que su rápida y capilar difusión fue posible gracias al fuerte sentido misionero presente en la época. Un elemento que genero un gran impulso misionero fue la prensa y las cartas de los misioneros, que fueron decisivas para ganar el interés y la participación de los fieles. Además, Mons. Dal Toso ha destacado un punto fundamental para la vida de las Obras: “hace 100 años, el 3 de mayo de 1922, Pío XI quiso que las tres primeras Obras se convirtieran en Pontificias y las encomendó a la Congregación de propaganda fide: de este modo, las convirtió en el principal instrumento a través del cual, el Papa, con la ayuda de las Iglesias locales de todo el mundo, sostiene la actividad misionera tanto ideal como materialmente”.
El Presidente de las OMP ha recordado también la peculiaridad de la estructura: desde 1995 la praxis es que el Presidente de las Obras Misionales Pontificias sea el mismo para las 4 Obras y sea al mismo tiempo, Subsecretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. El arzobispo ha destacado el carisma que determina la espiritualidad específica de las OMP, subrayando que la oración, la caridad y la in/formación son los tres instrumentos a través de los cuales se realiza su carisma y ha utilizado tres conceptos – fe, misión y universalidad – para describirlo. Añadiendo: “Creo que el carisma de las Obras es precisamente ayudar al creyente a vivir su fe desde su esencia misionera y universal. No es algo que se superponga a la fe, sino que ayuda a vivirla de forma integral”. Por último el arzobispo ha indicado tres líneas de trabajo para el futuro: una colaboración cada vez mayor con las Iglesias locales; despertar el sentido misionero; mantener viva, en consonancia con el Magisterio de los Pontífices, la preocupación por la ‘missio ad gentes’. Y para concluir ha afirmado: “Contribuir a la vida de la Iglesia para la salvación del mundo es una responsabilidad que también nos acompañará en el futuro”.

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