UNA HISTORIA HÚMEDA

Actualidad Análisis y Opinión Chile En las redes

DEL TIFUS AL AGUA LIMPIA
Por Rodrigo Guendelman, periodista y fundador de @SantiagoAdicto, comunidad que busca reencantar a los santiaguinos con su ciudad (La Tercera, 4.3.22; Extracto)

Hubo un tiempo que no fue hermoso y tuvimos tifus de verdad. Recuerdo la cantidad de semanas que
tuve que estar en cama por fiebre tifoidea, enfermedad por la que pasaron buena parte de mis
contemporáneos. Era que no, si en 1999 apenas el 3% de las aguas servidas de Santiago estaban descontaminadas. Las
verduras y frutas eran regadas con agua sucia. Sucia de verdad.
Pero las cosas cambiaron. En poco más de una década, y con 1.300 millones de dólares invertidos por una empresa privada,
Santiago se convertía en la primera capital de Latinoamérica en contar con todas sus aguas servidas tratadas, así como 100% de
agua potable y alcantarillado. Algo que solo ha sucedido en ciudades de países desarrollados y con plazos no menores a 30
años para lograrlo.
Nuestro Mapocho, así como el río Maipo y el Zanjón de la Aguada, están libres de aguas servidas. ¡Es un inmenso logro! ¿O
usted cree que si no fuera así existiría el Parque Fluvial de la Familia y podría estar terminando de construirse el Parque
Mapocho Río? Esos dos parques conversan de manera muy cercana con el Mapocho: el Parque de la Familia tiene una
tremenda laguna que se alimenta completamente con su agua y  el Parque Mapocho Río va a tener varias “bajadas de playa” para
que los vecinos puedan usar el río como balneario.
La planta de tratamiento de aguas de La Farfana, que es adonde llegan las aguas servidas del Mapocho después de viajar cerca de
13 mil kilómetros por cañerías que no vemos, es al mismo tiempo una biofactoría: además de regenerar el agua, permite
producir gas natural para más de 40 mil familias y biofertilizantes en beneficio de más de 30 mil hectáreas agrícolas. Un ejemplo
que ha sido premiado a nivel internacional.
¿Sabe cuánto cuesta un litro de agua de la llave en zonas urbanas de Chile donde son las empresas privadas sanitarias las que están a cargo del proceso de entregar agua? 1 peso. Y ese peso es después de producir, distribuir, recolectar, tratar y poner a disposición el agua. ¿Sabe cuánto vale ese mismo litro de agua en zonas rurales donde el Estado está a cargo de este mismo proceso? 150 pesos.

Pero no es solo el precio el problema. En Nogales, por ejemplo, hubo que adelantar el racionamiento de agua y en
San Pedro de Atacama, otro ejemplo, hay serios problemas con la planta potabilizadora. Aunque quizás el
peor caso es el de las comunas de Maipú y Cerrillos, así como parte de Estación Central, que dependen de la
sanitaria municipal Smapa. A pesar de ser una zona urbana y de incluir a una de las comunas más grandes de Chile, las
quejas de los vecinos se dan por miles. Matrices que se rompen, filtraciones de agua potable y falta de mantención
son solo algunos de los 17 mil reclamos existentes contra la sanitaria Smapa.
Hasta 2012, la capital tenía 4 horas de autonomía hídrica en situaciones de alta turbiedad en el cauce del río Maipo,
producto de las denominadas lluvias convectivas. Hoy tiene 34 y a fin de año tendrá 37 horas de autonomía. ¿Cómo se logró
esto? En 2013, y luego de una inversión de $47 mil millones en la construcción de siete pozos de extracción y 14 estanques
de almacenamiento de agua potable, se pudo pasar de 4 a 9 horas de autonomía. Luego, en 2018, una inversión de $15
mil millones en 16 pozos de extracción de agua subterránea y la construcción de nueve estanques de almacenamiento de
agua potable, permitió pasar de 9 a 11 horas.
En 2020 se inauguraron los Mega Estanques de Pirque, seis inmensas “piscinas” equivalentes a 50 canchas de fútbol y que
pueden acumular 1.500 millones de litros de agua de reserva, lo que nos llevó a 34 horas de autonomía. Y este año
se están terminando 14 pozos de 300 metros de profundidad en Cerro Negro-Lo Mena, que cuestan $31 mil millones y
que permitirán llegar a 37 horas. Innovación, tecnología e inversión. De una empresa privada.
¿Sabe usted que si el Estado tuviese que hacerse cargo de los servicios sanitarios de todo el país tendría que empezar gastando
unos 9 mil millones de dólares en comprar las empresas sanitarias y luego generar fondos para un plan de inversiones
que la industria ha estimado conservadoramente en 10 mil millones de dólares de aquí a 2040? ¿Tiene alguna lógica
eliminar algo que funciona extraordinariamente bien, es decir, los servicios sanitarios de empresas privadas en Chile?

CUANDO DE DEFENDER LA PATRIA SE TRATA, TODO VALE

Advertisements

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *