Oda a un pueblo tonto

Análisis y Opinión Chile

Alejandro Russell O’Kuinghttonss

Sí Tonto, porque eso es lo que eres, y no más que eso.
Tú, pueblo tonto, no te diste cuenta que esta madrugada, mientras dormías, te volvieron a “meter el dedo en el ojo”… ¡TONTO Y GRAN TONTO!
Y aun no sabes por qué, porque mientras yo escribo esto, tú tontito, sigues durmiendo.
¿Cómo es posible que en casi un mes de andar “paveando” en las calles, no pudieras ver como te usaban? En realidad, pueblo, ¡eres muy tonto!
Hace algunos días te envié una corta nota a través de las redes; yo sé que no la entendiste, porque eres tonto, no obstante, te la transcribo, trata de que alguien te la explique. Esto es lo que te dije:
“”“¡¡El pueblo unido jamás será vencido!! Gritan los tontitos en las calles. Se unieron tras Robespierre en la Revolución Francesa, terminaron arruinados y sometidos a la época del terror. Se unieron tras Lenin en la Revolución Bolchevique, terminaron hambrientos por 70 años en la URSS. Se unieron tras Castro en la Revolución Cubana, llevan 60 años presos y arruinados en la isla. Se unieron tras Chávez en la Revolución Bolivariana, siguen presos y en la ruina con el dictador Maduro. Pueblo inculto, si quieren lograr algo provechoso alguna vez, empiecen por unirse tras el silabario”””.
Ojalá esta vez, pueblo tonto leas lo anterior o que alguien te lo explique. En esa nota no quise incluir cuando te uniste, tontamente otra vez, tras el mal recordado Allende en su “revolución con empanadas y vino tinto”. ¿Recuerdas esa época tontito?, ¿recuerdas como andabas mendigando alguna miga de pan?
Eres tan tonto… te voy a recordar que en esos días, por la mañana aplaudías al “compañero presidente”, al que te tenía hambriento y en la ruina; y el mismo día, por la tarde, tirabas maíz en las puertas de los cuarteles. Nunca supiste lo que hacías ni lo que querías, eran un zombi, caminabas inerte y vacío, sin saber dónde, ni por qué, ni nada; ¡al menos trata de recordar que tenías hambre!
¿Recuerdas que hace un mes saliste a “protestar” porque te subieron treinta pesos el pasaje del metro?, vives en Arica o en Punta Arenas, conoces el metro por fotografías, pero igual saliste a protestar por los treinta pesos… ¡¡Pueblo Tonto!!
Unos días después, sacaron de tu pequeña mollera los treinta pesos del metro, y te metieron algo que tú tampoco conoces: “las justas demandas”. Te gustó tanto ese desconocido concepto que te lanzaste como loco enfervorizado… ¡perdón!, como tonto enfervorizado, a masivas protestas que hicieron negros los días y tenebrosas las noches.
Pero fíjate pueblo tonto, que, aunque tú nunca supiste lo que significaba, esas justas demandas, sí eran razonables; porque ellas, aunque fueran otro engaño para ti, de realizarse te mejoraban la calidad de vida. Porque sueldos y pensiones dignas son algo bueno, mejor salud, mejor educación, trabajo, buen transporte y mucho más; eran de verdad algo bueno.
Pero tu poca visión pueblo tonto, no te permitió captar la realidad de las cosas. Nunca te diste cuenta de que, en esas “pacíficas protestas”, a tu lado, marchaba un encapuchado con una pesada mochila en sus espaldas, y peor aún, también marchaba un peligroso subversivo, muchas veces extranjero, y con una mochila no solo pesada, sino muy peligrosa.
Pueblo tonto, nunca te diste cuenta de que, mientras insultabas a los Carabineros y al Gran Baquedano, sin tener idea de quien fue este último, el mismo día y a la misma hora, se incendiaban 19 estaciones de metro en vandálicos atentados terroristas… y tú pueblo tonto fuiste cómplice de eso. Perdón, tú no sabes lo que significa “cómplice” … es tan difícil hablar contigo.
Destruiste tu barrio, incendiaste tu supermercado, asaltaste Iglesias, quebraste imágenes sagradas, rompiste todos los vidrios que encontrabas a tu paso, quemaste micros y trenes.
Escucha pueblo tonto, siempre te han dicho que eres pobre, y tú siempre lo repites, porque todo lo repites. Te aclaro que ser pobre no es malo ni pecaminoso si lo eres con dignidad. Tal vez te estoy enredando mucho, te aclaro que la “dignidad” es un gran valor, inherente a tu propia persona, algo que no depende de ningún condicionamiento, solo de ti. Mira que sencillo: ¡la dignidad te dignifica!, es algo similar al honor.
Bueno, sé que no entendiste nada pueblo tonto, pero te aclaro que con todos esos desmanes que hiciste, socavaste lo más profundo tu propia dignidad, eso que, aunque no sabes qué es, te otorgaba una condición valórica, te hacía merecedor de respeto. ¿Has visto esos perritos callejeros que recorren tu barrio rompiendo basureros hurgando entre desechos, en busca de un duro trozo de pan?… bueno, y no te ofendas, pero hoy tú eres casi como esos perritos, transformaste tu país en un mugroso basurero.
Y no te diste cuenta, pueblo tonto, cuando alguien, entre esa muchedumbre que marchaba todos los días, poco a poco te fue sacando de tus difusas neuronas, esas “justas demandas”, lo único razonable de las jornadas y que verdaderamente justificaba tu presencia en las calles. Y metieron en tus blandengues sesos, con una facilidad impresionante, algo que tampoco conoces: “asamblea constituyente”. Y empezaste a gritar enfervorizadamente en todos los rincones de Chile: ¡¡asamblea constituyente!!
Yo sé pueblo tonto que tú nunca has leído nuestra Constitución Política, no sabes qué es eso ni para qué sirve. Y gritas ¡¡asamblea constituyente!! sin saber la relación que existe entre esos dos conceptos tan raros para ti. ¿Constitución?, ¿Asamblea? ¡qué raro lo que dicen! ¿cierto pueblo tonto? Pero eres tú el que lo dice.
El asunto es que esta madrugada, mientras tú dormías, el nuevo Kérenski chileno, Sebastían Piñera, por quien orgullosamente NO VOTÉ, llegaba a un acuerdo con la mafia izquierdista chilena para cambiar nuestra constitución. Ahora se habla de “mecanismos relativos a una nueva Constitución”, y de un plebiscito para abril.
Se pueblo tonto que no estas entendiendo nada, pero todo eso raro que te dije recién, es lo que tu lograste.
Mira pueblo tonto, ojalá en esos “plasmas” que te robaste en los saqueos hayas visto algo de noticias (¡que fome debes decir tú!). Si lo hiciste y por casualidad viste a ese arruinado pueblo venezolano reclamando masivamente en contra de la opresión comunista, te aclaro, que en algunos años más, si las cosas siguen por el rumbo acordado entre cuatro paredes esta madrugada, tú, ¡¡pueblo tonto!!, estarás, y con más hambre que hoy, reclamando igual que los venezolanos.
Ya perdiste tu dignidad pueblo tonto, no te queda nada.
A Chile al menos sí le queda una carta bajo la manga, la mejor de todas, ojalá la sepa aprovechar.

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