Martha Hernández: Venezuela busca con urgencia regresar a la democracia

Actualidad Política Venezuela

Por Ángel Ciro Guerrero

(Mérida 08/08/23) Nacida en Tucaní, una de las capitales de municipio más hermosas, que pugnan por la modernidad, cuyo aporte al desarrollo y crecimiento de toda la Zona Panamericana, inmensa franja donde el esfuerzo de su gente la coloca entre las mejores no sólo de la geografía andina sino de Venezuela entera, Martha Hernández, ingeniero, magíster en Economía, doctora en Ciencias Organizacionales y profesora de la Universidad de Los Andes, en esta entrevista define, según su opinión, los puntos centrales del acontecer político, económico y social de la Venezuela actual.

Está clara en cuanto a que en toda la historia desde que Venezuela se hizo república, nunca se había dado una situación tan aguda, tan perjudicial y tan crítica como la que se vive desde la llegada misma al poder de la revolución socialista. Una revolución, dice, que transformó lo malo en peor y lo bueno que en el país existía simplemente en malo. Y todo, según ella, porque llegaron al gobierno quienes sólo tenían como única meta imponer una ideología que rechaza tres cuartas partes del mundo, sin conocimiento alguno del adecuado manejo de la administración que reclamaba en ese momento Venezuela.

-Esas intenciones aunadas al abandono, ese desconocimiento, ese no saber qué hacer, es el principal culpable de la desgracia nacional, denuncia. No se llegó con un programa abierto, claro, sino uno estructurado sobre la base de imponer, cómo fuese, sobre el interés nacional, su perniciosa ideología, algo por lo demás tan reprobable como imperdonable.

Recuerda que, “a partir de los años 50 los venezolanos llevaron adelante un proceso democrático que generó importantes avances en lo institucional, en lo económico, en lo político y en lo social, reconociendo que, en algún momento de la era democrática, la gran mayoría de nuestra nación sintió que los objetivos de la clase gobernante se alejaban de los objetivos de la gente. Fue entonces –advierte- cuando una propuesta que ocultaba un gran dolor para nuestro país tuvo eco y fue apoyada por la mayoría, convirtiendo estos últimos 20 años en los 20 años de ¡mayor destrucción, de miedo, persecución y retroceso que el país haya vivido!”.

Destaca de estas dos últimas décadas que, “como sociedad hemos madurado, hemos entendido los retos que imponen estos tiempos; hemos entendido que cada uno de nuestros actos tiene consecuencias; hemos entendido que sólo en libertad es posible alcanzar la prosperidad, el desarrollo e incluso la unión familiar”.

Martha Hernández agrega que también el venezolano “ha entendido que ser rico no es malo cuando esa riqueza surge del trabajo decente, del trabajo honesto, del trabajo digno y que en la medida en que ese trabajo se traduce en bienestar para nosotros y nuestras familias, en esa misma medida la sociedad avanza y logramos los objetivos comunes”.

Desde luego, para la reconocida dirigente política, coordinadora estadal del partido Vente Venezuela y jefa del comando de María Corina en Mérida, “no es nada fácil decir esto en medio de tanto dolor y miseria”.

-No es fácil decirlo cuando estamos viviendo uno de los más oscuros días, con una pobreza que supera el 80% y una pobreza extrema en niveles alarmantes; cuando más de 7 millones de los nuestros andan regados por el mundo en búsqueda de mejores condiciones de vida. Pero es importante entender de qué madera estamos hechos y cómo nos hemos mantenido de pie, frente a un sistema perverso que nos ha hecho tanto daño.

No queremos regresar al pasado

Habla con precisión. Hila bien lo que expresa. Se nota pasión, pero igual razonamiento. Al fin y al cabo, la profesora, Martha Hernández observa, analiza, piensa. Profesional en una de las disciplinas más importantes, la ingeniería, construye cada palabra justificando lo que explica porque, resulta evidente, le duele en suma “lo que a nuestra Venezuela le sucede”.

– Nunca como antes hemos sido pasto de un incendio que casi nos borra del mapa, nos gobiernan personas a las que muy poco importa haber encendido un fósforo, y actúan con el más absoluto desprecio por la condición humana, porque están faltos de sinceridad y son crudamente insensibles.

Con firmeza advierte:

-No. No queremos regresar al pasado, y tampoco queremos seguir en este presente que no merecemos. Queremos como nación abrirle decididamente las puertas al futuro. Queremos abrirle decididamente las puertas al desarrollo y queremos, decididamente, abrirle las puertas a la libertad.

Sin embargo, se le aprecia tristeza por lo que acontece, pero en ella es superior el ánimo que refleja, el que la impulsa a seguir adelante, el que le insufla a su ejército de colaboradores que, se reconoce, cada día se agranda.

– Nuestra meta es la meta del ciudadano que quiere vivir en paz, que quiere vivir en libertad. ¿Acaso eso es imposible? ¿Por qué tenemos que seguir dejando que se nos subyugue, se nos obligue a pensar como este régimen quiere que pensemos, a vivir rodilla en tierra aceptando una doctrina que en el mundo donde logró imponerse, sólo ha sembrado odio, resentimiento, separación, persecuciones; ¿donde se conculcan lo Derechos Humanos y, según lo prueban más de 8 mil denuncias que están siendo analizadas en la Corte Penal Internacional, se han cometido crímenes de lesa humanidad?”

Cree firmemente que su sueño, que es el sueño de todo venezolano, el de tener un país, “con un sistema de salud para todos, con un sistema educativo que desde niños nos forme para ser emprendedores, porque tenemos la capacidad para competir con los mejores del mundo: un país donde el pensamiento crítico sea respetado, donde la libertad de conciencia sea respetada, donde podamos expresar libremente nuestras opiniones y nadie sienta miedo”.

-Un país con capacidad para poder relacionarnos con muchas naciones. Un país con una economía del mercado próspera y pujante; donde tengamos inversiones nacionales e internacionales. Un país donde los desarrollos científicos y tecnológicos nos ubiquen entre los primeros del continente. No olvidemos que Mérida es uno de los estados con mayor capacidad científico-tecnológica, productiva, en todos los ámbitos. Queremos  un país donde nuestro adulto mayor no se vea humillado, maltratado y ofendido con una pensión miserable. Queremos un país donde nuestros niños y jóvenes puedan crecer y sentirse seguros. Un país donde el respeto a la libertad de cada persona esté garantizado. Un país donde veamos de frente el futuro.

Y se pregunta:

-¿Por qué no lograrlo? ¿Tenemos que seguir atados a quienes no piensan en el futuro sino viven enclaustrados en una ideología que somete, que irrespeta el pensamiento, lo avasalla y todo lo prohíbe?”

El cambio somos cada uno de nosotros

Martha Hernández y María Corina Machado son grandes amigas. Desde hace dieciocho años comparten sueños, decisiones y trabajo intenso por posibilitar a Venezuela el gran cambio que clama con urgencia. En Vente Venezuela encontraron el camino y, poco a poco han ido creciendo y fortaleciendo su fe y su esperanza en que su objetivo es factible. Y trabajan duro desde entonces.

 -Ella, la líder nacional que no le teme a un gobierno arrogante, represivo, irrespetuoso, vengativo, fomentador de odios, de cero escrúpulos en los manejos de los asuntos públicos; va de pueblo en pueblo diciendo verdades, hablándole a la gente con el corazón en la mano, planificando verdaderamente lo que debe hacerse, desde lo técnico y posible, hasta clamando por la unidad, por la defensa de los valores familiares, de los valores heredados de nuestros libertadores para sustentar en ellos que lo dieron todo por nosotros, la nueva Venezuela; no una con el espinazo quebrado, entregada por mera solidaridad ideológica tan dañina como lo es, sino una libre y soberana.

-¿Y usted?

-Yo le sigo, yo le ayudo, porque creo que estamos llevando a cabo una tarea de primera línea, una tarea que tendrá sus frutos, como ya los estamos viendo; porque la entendemos como una obligación a la cual nos comprometimos llevar adelante, desde el primer día en que nos encontramos. María Corina Machado ha dado demostraciones más que evidentes de estar decidida a cumplir lo que ofrece. Y eso lo sabe, lo está comprobando, más de las tres cuartas partes de los venezolanos.

-¿Qué ofrece, distinto a lo que siempre en tiempos electorales se le dice?

-Verdades, simplemente verdades, pero dichas con el corazón, con la pasión de quien siente lo que atormenta a la gente, del sacrificio del venezolano cada día para sobrevivir, del dolor qué produce a nuestros abuelos, padres y madres, por la ausencia del nieto, del hijo que está afuera porque adentro el gobierno le impedía mejorar su calidad de vida. Verdades que descubren el irrespeto de este sistema por la violación constante de acuerdos y la firma irresponsable de otros que empeñan nuestra soberanía sin que el pueblo tenga información alguna de lo que hacen a trastienda; verdades que denuncian la corrupción como nunca antes dada a la impunidad y al despojo de la propiedad privada y la violación permanente de los Derechos Humanos.

– Muchas verdades, ¿cierto?

-Y las restantes, porque el régimen ya perdió los estribos y su maldad la muestra en cada acción, lo que es tan peligroso como lamentable. Es que ella sí le habla a la gente, porque la gente es el ciudadano y el ciudadano siente lo que le pasa al país, lo que a él le pasa. Creo que aquellos que se empeñan, con muy mala intención, en sostener que María Corina le habla sólo a una clase, están equivocados y, quizás, por eso el pueblo, la gente, el ciudadano, que para esos dirigentes son diferentes, lo están dejando solos.

Martha Hernández sostiene que el cambio que ofrece María Corina Machado ya llegó. “El cambio somos todos nosotros, porque somos todos los venezolanos quienes hemos abierto nuestra mente, nuestro corazón y nuestro espíritu para alcanzar ese cambio”.

Y lo explica de este modo:

“Nuestra María Corina lo ha planteado muchas veces: la única manera de poder alcanzar la libertad es logrando sumar la mayor cantidad de fuerza posible, en todos los ámbitos, la fuerza que tenemos como líderes sociales; como líderes comunales; como líderes políticos; como líderes gremiales; como líderes de la academia; como líderes religiosos; como líderes del sector productivo. Esa fuerza conjugada, es la fuerza ciudadana, que significa todas las capacidades puestas al servicio de una causa, la causa de la libertad”.

“Al pan, pan y al vino, vino”

Para Martha Hernández, María Corina es una mujer valiente. Una líder que en los últimos años le ha dicho al «pan, pan al vino, vino». Que ha tenido la valentía de hablar sin tapujos a los venezolanos y sin titubeo alguno al propio régimen. Por eso ellos no la quieren, le tienen miedo y la persiguen, pero no se dan cuenta que mientras más la acosan más alrededor suyo se concentran multitudes, tan valientes como ella que lo tienen entrampado en su propia trampa. Tendrán que negociar, salvo que su desesperación los lleve a cometer cualquier grave torpeza, que la historia del mundo no se los perdonaría.”.

-Por cierto, así como las primarias son una herramienta política, son una herramienta ciudadana, eso está claro. Pero debo alertar que existen sectores interesados en acabarlas, no sólo el régimen sino también aquellos que no quieren contarse porque saben que los venezolanos los vamos a poner a un lado. No será un cogollo quién decida el candidato y líder de la oposición. Eso lo decide la gente.

-Hay otra amenaza en puertas.

-Sí. Hay algunos que están hablando de sucesión. Pero están totalmente equivocados. Los venezolanos no estamos escogiendo sólo a un candidato, estamos escogiendo al líder que va a conducir el próximo gobierno, que será libre y democrático. El liderazgo no se endosa, se construye. La confianza no se hereda, se gana y estoy segura que de la mano de Dios, la próxima presidente de Venezuela será María Corina Machado

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