EUROPA/ITALIA – Iniciado el proceso de canonización del cardenal armenio Agagianian, prefecto de Propaganda Fide de 1960 a 1970

Catolicismo Innovación y Emprendimiento

Roma – “El pequeño armenio tendrá un día una gran misión en la Iglesia”. Así se dirigió el Papa San Pío X al niño de 12 años Ghazaros Lazarus Agagianian, al encontrarse con él durante su visita en 1907 al Colegio de Propaganda Fide. Palabras proféticas, recordadas hoy por el Cardenal Angelo De Donatis, Vicario General de Su Santidad para la diócesis de Roma, en su discurso durante la sesión solemne de apertura de la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización del Siervo de Dios Gregorio Pietro XV Agagianian, Catholicos Patriarca de los Armenios católicos y Cardenal de la Santa Iglesia Romana, fallecido en Roma en 1971. La sesión solemne ha tenido lugar en la mañana del viernes 28 de octubre en la Basílica de San Juan de Letrán.
El Siervo de Dios Agagianian, figura memorable de la Iglesia del siglo XX, fue también Prefecto de la Congregación de Propaganda Fide de 1960 a 1970. En su discurso, el cardenal De Donatis ha recordado los rasgos singulares de la biografía de Agagianian, deteniéndose en las múltiples interconexiones que unen el itinerario de este hijo del pueblo armenio con la labor de la Congregación de Propaganda Fide, en el horizonte universal de la misión confiada por Cristo a su Iglesia.
Ghazaros Lazarus Agagianian, nacido el 18 de septiembre de 1895 en Akhaltisikhe , partió a Roma con sólo 11 años para formarse como sacerdote. Fue ordenado el 23 de diciembre de 1917, en la iglesia del Colegio Urbano de Roma. Tras desempeñar su ministerio sacerdotal y episcopal al servicio de la Iglesia católica armenia, fue elegido Patriarca de Cilicia de los Armenios el 30 de noviembre de 1937, con sólo 42 años de edad. El Papa Pío XII lo creó cardenal en el Consistorio de 1946. Tras la muerte de Pío XII – ha recordado el cardenal De Donatis – el nombre de Agagianian resonó con cierta insistencia en el Cónclave de 1958. Después, el Papa Juan XXIII le confió el cargo de Pro-Prefecto y luego de Prefecto de la Congregación Propaganda Fide.
En este nuevo servicio a la Iglesia – ha dicho el cardenal vicario – Agagianian inició con valentía su labor misionera, convirtiéndose en el primer prefecto que visitó personalmente las misiones de África, Asia y Oceanía. Deseoso de establecer contacto directo con los fieles de esa parte del mundo, visitó en varios viajes Pakistán, Tailandia, Birmania, Taiwán, Australia, Filipinas, Vietnam, Japón e India. Antes de cada celebración, hacía sus ‘visitas de caridad’, encontrándose con los enfermos, los huérfanos, los leprosos, los presos, todos los que tenían necesidades materiales o vivían en la indigencia. Para el Siervo de Dios, el sufrimiento representaba un encuentro cara a cara con Cristo. Al cardenal Agagianian le gustaba decir a los que asistían a esta humanidad sufriente: ‘Sed las manos de Cristo y los pies de Cristo, pero sobre todo sed el corazón de Cristo. Sed la compasión de Cristo’. Porque esto según él mismo decía significa ‘trabajar incansablemente, sin descanso, sirviendo al prójimo en cada momento de la vida y dando lo mejor de uno mismo cada día para la conquista de tantas naciones para Cristo’.
Con valentía y un asiduo espíritu de servicio – ha proseguido el cardenal De Donatis-, Agagianian contribuyó a dar un nuevo rostro y una nueva expansión a la misión de la Iglesia, llamada a ser fiel al mandato del Señor: ‘Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda criatura’.
“En el Concilio Vaticano II, como moderador y presidente de la Comisión para las Misiones –ha recordado el cardenal De Donatis-, Agagianian comprendió que ‘había llegado el momento de iniciar un trabajo de mayor profundidad, sin quedarse en la superficie, y ser como la levadura que puesta en la harina fermenta toda la masa, una parábola que nos enseña a trabajar desde dentro’. Le gustaba repetir: ‘Ningún verdadero creyente puede permanecer frío ante la llamada de Cristo. Quien ha tenido la gracia de abrir los ojos a la luz de Dios casi al mismo tiempo que los abría a la luz de la tierra, no puede dejar de expresar su gratitud al Señor; y el mejor modo de hacerlo es esforzarse por todos los medios, con fe viva y caridad laboriosa, para contribuir a dar plena gloria al Señor en la salvación de todos los pueblos’”.
A la sesión de apertura de la Causa de canonización del Siervo de Dios Agagianian también ha asistido Rafael Bedros XXI Minassian, Patriarca Católico de Cilicia de los Armenios, junto con varios obispos católicos armenios.
La Causa de beatificación del Siervo de Dios Agagianian será conducida por el Padre Carlo Calloni, Procurador General de los Hermanos Menores Capuchinos, y tendrá como vicepostulador al Padre Nareg Naamo, Rector del Pontificio Colegio Armenio.

Advertisements

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *