EL PERRO DEL HORTELANO.

Análisis y Opinión Chile

Moraleja de la fábula: “la envidia o el egoísmo hace que muchas personas no solo no hagan realidad sus sueños, sino que los demás tampoco puedan cumplirlos. También nos enseña que algunas personas se exceden en lo que estiman correcto”.

EL PERRO DEL HORTELANO:

Creo que algunos tienen algunas confusiones.

Con respecto a los desafíos políticos que tenemos por delante, uno de ellos y el más inmediato, es el Plebiscito de Salida del 17 de diciembre, donde esa cúpula de la derecha que nos ha decepcionado tantas veces, junto con los Republicanos que sí se ha ganado un lugar de consecuencia en la Arena Política, están trabajando por ofrecernos una nueva Constitución. Lo paradójico es que, quienes nos impusieron este espurio proceso con una pistola en la cabeza, ahora —habiendo jugado con sus reglas— lo quieren desahuciar.

A la espera del texto final y del llamado definitivo a votar “A FAVOR” o “EN CONTRA”, es la situación actual en que nos encontramos. En otras palabras el estado del arte, comprendiendo además, que este proceso es completamente ilegítimo e impugnable en su origen, pero que, por haber desmontado la Constitución de 1980 y sus enclaves para proteger la democracia, la mala clase política logró cubrirlo con un manto de legalidad, que nos guste o no, son las reglas del juego. Lo otro habría sido la desobediencia civil, pero no lo hicimos.

Para lo que viene, necesitamos UNIDAD para aprobar una Constitución en la que, entre otros, participó Chile Vamos y Republicanos. 

Una constitución que quizás no sea ni mejor, ni peor, ni igual a la actual. Solo diferente, en un escenario en el que se necesita sumar victorias y no derrotas. 

Para quienes no han participado en este proceso y que desconocen los detalles, no acepto su ignorante posición que, sin haber leído el texto final, están haciendo llamados para optar por una u otra opción.

Tampoco comprendo a aquellos que confunden este proceso con el mayor o menor liderazgo de Republicanos o Chile Vamos. Peor aún, cuando otros creen que este 17 de diciembre se resolverá el futuro político o liderazgo de José Antonio Kast. No se trata de la candidatura de Kast. Ese no es el tema del 17 de diciembre. 

Más que una nueva constitución, insisto, necesitamos una nueva victoria y no una nueva derrota. Necesitamos quedar en las mejores condiciones posibles para arrasar en las proximas elecciones del 2024 y 2025. Si nos cancelamos entre nosotros mismos, el éxito, nuevamente, será de la izquierda.

Pero así y todo y pese a que los llamados apuntan en otra dirección, algunos –sin esperar el texto final– insisten en llamar al “EN CONTRA”, sumándose así a la posición del Oficialismo. Es decir, algunos de la oposición, no le creen a sus cúpulas (lo que es comprensible) ni a sus partidos, y otros, simplemente siguen soñando con un General Pinochet que no está vivo y con una Constitución del año 1980 que desde su primer día fue destruída y cercenada, y que hoy se encuentra completamente desmantelada y reemplazada por la del año 2005, la del Gobierno de Ricardo Lagos. Esos son los que están dispuestos a votar nulo o también “EN CONTRA”, transformándose en extremos de derecha, como si esa posición fuera la solución para recuperar el desastre político, social y económico en que se encuentra Chile y por supuesto siguen soñando o tal vez engañados, con el regreso de un lider que no resucitará y con una Constitución que no existe, lo que nos recuerda ese dicho del perro del hortelano: “no comen ni dejan a nadie comer”, mientras nuestros adversarios políticos comen todos los días, engordan y se burlan de nuestra falta de disciplina para lograr la necesaria y urgente UNIDAD.

Si solo por un par de años, agachando el moño y apretando los dientes, lográramos esa UNIDAD, ¿se imaginan quiénes tendrían mayoría en cada comuna, región y congreso?





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