AMÉRICA/PARAGUAY – Restauración de antiguas iglesias jesuíticas, renovación de la Pastoral de la educación y beatificación del obispo misionero Pedro Shaw

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Asunción – La Iglesia en Paraguay ha vivido en los últimos días dos importantes encuentros: la segunda reunión sinodal “Caminando juntos” los días 27 y 28 de febrero, con todos los Obispos de Paraguay, Vicarios pastorales y secretarios ejecutivos de las Comisiones Episcopales y de Coordinación Pastoral, seguida de la 236ª Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal.
Según la información difundida por la Conferencia Episcopal, la reunión sinodal se ha caracterizado por la reflexión y el discernimiento a la luz del Documento de la etapa continental del Sínodo, compartiendo cada grupo su experiencia en el camino sinodal. Entre los grandes temas abordados se encuentran la comunión, la participación y la corresponsabilidad, así como la organización del trabajo de la Iglesia a la escucha de los que se sienten abandonados y excluidos.
En la noche del 28 de febrero, los Obispos se han trasladado a la Casa Pastoral “Monseñor Juan Sinforiano Bogarín” para celebrar la 236ª Asamblea General Ordinaria de la Conferencia Episcopal Paraguaya, a la que también han asistido representantes de diversos ministerios y comisiones pastorales.
Entre los puntos más destacados que han sido tratadod figura el examen del informe de la Comisión Episcopal de Bienes Culturales, encargada de preservar y promover el patrimonio sagrado y eclesiástico del país. Entre los trabajos de restauración realizados en las diversas diócesis, destaca el inicio de la restauración edilicia de los antiguos templos jesuíticos. El informe de la Coordinación de Pastoral Educativa ha resaltado, por su parte, la necesidad de reestructurar la Pastoral Educativa Nacional, para dar a conocer en la sociedad la gran labor y la importante contribución de la Iglesia.
La Congregación de los Oblatos de María Inmaculada ha presentado varios documentos sobre monseñor Pedro Shaw, más conocido como Pa’i Puku, que deben ser evaluados para abrir posteriormente el proceso de canonización . Nacido el 6 de septiembre de 1925 en Wilrijk, diócesis de Malinas-Bruselas, Bélgica, Pedro Shaw fue ordenado sacerdote el 30 de septiembre de 1951 y al año siguiente fue destinado al Vicariato Apostólico del Pilcomayo. Llegó a Paraguay el 16 de diciembre de 1952. Desde 1953 trabajó como un incansable misionero itinerante en Chaco, Benjamín Aceval, María Medianera, Puerto Elsa . El 22 de abril de 1981 fue consagrado Obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. El 21 de junio de 1984 murió en un accidente de tráfico.
Cuando se dirigía a Asunción conduciendo el Land Rover de la misión con dos religiosas para hablar con un técnico sobre la posibilidad de instalar una emisora de radio en el Chaco, el obispo Shaw se dio cuenta de que el coche funcionaba mal. Así que se detuvo en el kilómetro 28 de la Ruta Trans-Chaco, bajó del coche y se dispuso a repararlo. En ese momento, un camión con remolque arremetió a gran velocidad contra el coche y el obispo, matándolo en el acto.
Como recuerda la nota de la Conferencia Episcopal Paraguaya, Monseñor Pedro Shaw, el popular Pai Puku, era un misionero incansable, que viajaba a caballo, en carretas e incluso a pie, atravesando áridos desiertos y vastas zonas inundadas por el agua, cruzando ríos y pantanos llenos de todo tipo de insectos y parásitos. No conocía límites de tiempo ni fronteras, ni le importaba su constitución física. Vestía y hablaba como la gente del Chaco.
La idea de iniciar la causa para su beatificación se propagó poco después de su muerte, y maduró en el año 2000. En 2019, el obispo de Benjamín Aceval, monseñor Amancio Benítez, tomó la decisión de abrir oficialmente el proceso de beatificación, pero no pudo llevarse a cabo debido a la pandemia.

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