AMÉRICA/NICARAGUA – Aún en medio de las incertidumbres y los dolores, el Reino de Dios se hace presente en nuestra historia

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Managua – Al acercarnos al inicio del tiempo litúrgico de Adviento, “nuestra primera palabra es de alegría y esperanza; porque Cristo pone su casa en medio de nosotros, la fuerza de su nueva vida y la de nuestra Madre, la Virgen María, no nos abandonan. Incluso en medio de las incertidumbres y las penas, el Reino de Dios se hace presente en nuestra historia, y se manifiestan entre nosotros muchos signos de un mundo nuevo”. Así escriben los Obispos de Nicaragua en el mensaje de Adviento que dirigen a todo el pueblo de Dios, tras celebrar su Asamblea Anual del 14 al 16 de noviembre.
Los Obispos se alegran de la reanudación de las actividades litúrgicas y pastorales en presencia, continuando con el mantenimiento de las medidas sanitarias básicas mientras sea necesario, e invitan a todos a “caminar juntos en la esperanza”, en la misma dirección, reforzando el compromiso por un mundo más humano. “Los motivos de alegría no nos impiden reconocer las preocupaciones que tenemos por los acontecimientos sociales, políticos y económicos de nuestra patria – continúan- especialmente la crisis migratoria, que es el reflejo de un drama humano que nos interpela”.
La Iglesia católica en Nicaragua también está viviendo el proceso sinodal deseado por el Papa Francisco para toda la Iglesia del mundo, como un “tiempo de participación y comunión”. “Debemos caminar todos juntos, nadie debe quedarse atrás – exhortan los obispos nicaragüenses – todos debemos tener la oportunidad de desarrollar y hacer de Nicaragua un país de hermanos”. Y continúan diciendo: “Intentemos siempre hacer el bien, hablar como hermanos y dejar de lado el individualismo”. De acuerdo con las prioridades pastorales de la Conferencia Episcopal, se pide la conversión personal y pastoral, para estar a la altura de la misión que el Señor le ha encomendado, como Iglesia.
La liturgia del tiempo de Adviento debe vivirse, por tanto, “como un tiempo de oración y de reflexión caracterizado por la espera vigilante -es decir, un tiempo de esperanza y de vigilia-, de arrepentimiento, de perdón y de alegría”.
Los obispos exhortan especialmente a vivir “con gran fervor” la novena de la Inmaculada Concepción, en cada parroquia, capilla, familia… Encomiendan a Nuestro Señor Jesucristo el camino de Nicaragua, invocando la protección de la Virgen María, Reina y Madre de Nicaragua, “para que la nación emprenda siempre los caminos de la paz y la concordia”.
El cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo de Managua, participó en reuniones con el Consejo Episcopal Latinoamericano en la Ciudad del Vaticano a principios de este mes. Fue recibido en audiencia privada por el Papa Francisco y se reunió con el Secretario de Estado, Card. Pietro Parolin. Durante su estancia en Roma, también visitó el Seminario Internacional donde estudian algunos seminaristas nicaragüenses de la archidiócesis de Managua y de la diócesis de León.

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