AMÉRICA/HAITÍ – Asesinada una misionera italiana que se había dedicado a los niños de la calle durante 20 años: el largo rastro de sangre de la Iglesia

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Roma – “Deseo expresar mi cercanía a la familia y a las hermanas de la hermana Luisa Dell’Orto, Hermanita del Evangelio de Carlos de Foucauld, asesinada ayer en Puerto Príncipe, capital de Haití. La hermana Luisa llevaba 20 años viviendo allí, dedicada sobre todo al servicio de los niños de la calle. Encomiendo su alma a Dios y rezo por el pueblo haitiano, especialmente por los más pequeños, para que tengan un futuro más sereno, sin miseria ni violencia. Sor Luisa hizo de su vida un don para los demás, hasta el martirio”.
Así ha recordado el Santo Padre Francisco en el Ángelus del domingo 26 de junio el asesinato de la religiosa, que muy probablemente fue víctima de un intento de robo.
La Archidiócesis de Milán, de donde era originaria, ha señalado que la Hermana Luisa era el pilar de Kay Chal, ‘Casa Carlo’, situada en un suburbio muy pobre de Puerto Príncipe. Dedicó 20 años de su vida y su misión a proporcionar un lugar seguro y acogedor a cientos de niños. En la mañana del sábado 25 de junio, fue víctima de un ataque armado. Gravemente herida, fue trasladada al hospital, donde murió poco después, dos días antes de cumplir los 65 años. La noticia ha tenido un gran impacto en Puerto Príncipe, donde “seur Luisa”, como la llamaban, era una institución.
Sor Luisa nació en Lomagna el 27 de junio de 1957. Tras asistir al Liceo Científico de Lecco, se licenció en Historia y Filosofía en 1984. Ese mismo año ingresa en la Congregación de las Hermanitas del Evangelio de Lyon. En 1987 se fue a Camerún: vivió en Salapombe, en un bosque, entre los pigmeos baka, hasta 1990. Mientras tanto, se creó un Grupo Misionero en Lomagna para apoyar a esta población. En 1994 se licenció en Teología en Suiza. De 1997 a 2001 fue misionera en Madagascar, donde se dedicó a diversas actividades pastorales, enseñando Ética General y Especial. Desde 2002 era misionera en Haití. También enseñaba Historia de la Filosofía y Doctrina Social de la Iglesia y formaba parte del Consejo de Redacción de una revista local.
En su mensaje de pésame, el arzobispo de Milán, Mario Delpini, subraya, entre otras cosas: “La muerte de Sor Luisa Dell’Orto nos deja el corazón roto y desconcertado, se convierte en una revelación del bien que hizo y de la vida santa que vivió, se convierte en dolor y oración. En nombre de la Iglesia Ambrosiana, expreso mi participación en el duelo de su familia, en el recuerdo agradecido y dolorido de todos los que la conocieron, y en la certeza de que su muerte, tan parecida a la de Charles de Foucauld, unida a la muerte de Jesús, sea una semilla de vida nueva para la tierra de Haití y para su entrada en la gloria”.
Los obispos de Haití llevan mucho tiempo haciendo llamamientos y recordatorios sobre la difícil crisis que atraviesa el país a todos los niveles. La violencia y la corrupción campan a sus anchas, la población se hunde cada vez más en la pobreza y está agotada. Las catástrofes naturales que azotan con frecuencia la isla y la pandemia de Covid-19 contribuyen a esta situación, al igual que la inestabilidad política, que vio el asesinato del Presidente de la República Jovenel Moïse hace un año .
En su mensaje de Navidad del 2021, los obispos habían escrito: “No podemos permanecer indiferentes ante los trágicos acontecimientos de los últimos meses”, lanzando un nuevo llamamiento a la comunidad internacional y a los políticos locales para que encontrasen soluciones al caos institucional, económico y social del país. Los obispos compartían también el dolor de quienes son víctimas de secuestros, violaciones y violencias de todo tipo, encomendando a la misericordia de Dios las almas de los inocentes caídos bajo los golpes de los grupos armados .
La industria del secuestro florece en la isla y las bandas armadas gobiernan por doquier con total impunidad, en busca de dinero fácil, sin perdonar a los sacerdotes y religiosas, que aunque también son juzgados por la situación, no abandonan al pueblo haitiano. El domingo 11 de abril de 2021, en la ciudad de Croix-des-Bouquets, fueron secuestrados 5 sacerdotes, 2 religiosas y 3 familiares de uno de los sacerdotes . El 6 de septiembre de 2021, en Cabo Haitiano, el padre André Sylvestre, un sacerdote de 70 años, fue atacado cuando salía de un banco. Herido por un grupo de delincuentes, murió en el quirófano. Además de su parroquia, dirigía un orfanato y ayudaba a los sin techo . La hermana Isa Solá Matas, de las Religiosas de Jesús-María , originaria de Barcelona , fue asesinada en la mañana del 2 de septiembre de 2016, mientras conducía su coche durante un probable intento de robo, ya que le robaron el bolso y otros objetos personales. La religiosa estaba muy comprometida con la gente más humilde y pobre de Haití, con la que prácticamente convivía desde el terremoto de 2010.
El 24 de abril de 2013, el padre Richard E. Joyal, canadiense de la Sociedad de María, fue asesinado en Puerto Príncipe para robarle el dinero que acababa de retirar del banco y el 8 de octubre de 2010, Julien Kénord, trabajador de Cáritas Suiza, fue asesinado, también en Puerto Príncipe, tras un intento de robo .

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