AMÉRICA/ECUADOR – Aumentan las protestas, estado de emergencia en seis provincias, los obispos llaman a “construir puentes”

Catolicismo Ecuador

Quito – El gobierno de Ecuador, encabezado por el presidente de la república Guillermo Lasso, ha ampliado el estado de emergencia, de tres, a seis provincias, atribuyendo mayores poderes a la policía y restringiendo la libertad de circulación. La decisión ha sido tomada tras las protestas violentas y huelgas que se están extendiendo en varias zonas del país, incluida la capital, Quito.
Según la información recogida por la Agencia Fides, las protestas comenzaron en el sur de Ecuador el lunes 13 de junio, con un paro organizado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador , que agrupa a varios colectivos del país, donde los indígenas representan el 25% de la población. Los manifestantes acusan al gobierno de no ser capaz de contener la inflación, la subida de los carburantes y los productos de primera necesidad; de no resolver los problemas estructurales del país, como la corrupción, la ineficacia del sistema sanitario y el desempleo; también exigen el respeto de los derechos fundamentales y la asignación de subsidios a las familias con dificultades. El gobierno respondió anunciando algunas medidas, pero éstas no fueron consideradas suficientes por los manifestantes, que han continuado su movilización.
Inicialmente las protestas eran pacíficas y contenidas, luego se extendieron a otras partes del país, involucrando a personas no indígenas y adquiriendo connotaciones violentas con bloqueos de calles, daños a vehículos y edificios públicos, enfrentamientos con la policía y parte de la población opuesta a la huelga. Algunos trabajadores de los medios de comunicación han sido atacados. Según las organizaciones de derechos humanos, en la primera semana de movilización hubo 61 heridos, 18 de ellos graves, y 86 detenciones, entre ellas la del presidente de la Conaie, Leonidas Iza, que fue detenido durante un día y puesto en libertad condicional. El lunes 20 se registró la primera muerte, un joven de 22 años, por cuya muerte se ha abierto una investigación. La segunda muerte ha sido la de un indígena de 40 años, que ha fallecido durante los enfrentamientos del martes 21. El ministro del Interior ha informado de que 61 policías han resultado heridos, 14 han sido tomados como rehenes por los manifestantes, 2 vehículos han quedado destruidos y 21 han sufrido daños. Al parecer, otras dos personas han fallecido porque los bloqueos de la carretera impidieron el paso de las ambulancias.
La Conferencia Episcopal de Ecuador, ha lanzado un llamamiento al gobierno nacional, a la Conaie, a los movimientos sociales y políticos, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para “buscar juntos soluciones adecuadas para el camino del diálogo, pensando ante todo en el bien común y en el bienestar de los más pobres de nuestra patria”. En su comunicado, fechado el 15 de junio, los obispos afirman que, como ciudadanos y como hermanos, están “profundamente preocupados por la situación social, económica y política de nuestra patria”. Por lo que reiteran: “No somos ajenos al grito de nuestro pueblo que demanda mejores días para todos, pero también somos conscientes de que este es un camino que debemos ir construir juntos”.
Mirando con preocupación el momento actual, los obispos subrayan que no se puede llegar a ningún acuerdo con la violencia, venga de donde venga y bajo cualquier forma, convencidos de que “este no es el camino que debemos recorrer si queremos construir un mejor Ecuador”. Citando al Papa Francisco, que habla de una cultura del diálogo, de construir puentes, de no dividir sino unir, concluyen reiterando: “Como pastores de esta Iglesia, seguiremos caminando junto a nuestro pueblo, compartiendo sus dificultades y esperanzas, movidos tan solo por el Evangelio del amor y la verdad, de la justicia y la solidaridad”.
En una entrevista concedida a la cadena de televisión Ecuavisa, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil, reiteró ayer la invitación de la Iglesia a las partes en conflicto a dialogar: “el diálogo es el único camino razonable y práctico para alcanzar una solución de la que se beneficien todos los ecuatorianos”. El Arzobispo informó de que, por parte de algunos grupos, aunque no de forma oficial, la Iglesia ha recibido una invitación para participar en esta mesa de diálogo, no esencialmente como mediadora, y añadió que la Iglesia siempre está dispuesta a aportar su contribución, según su experiencia, capacidades y posibilidades.
En cuanto a las causas de esta situación, Mons. Cabrera dijo que se trata de “un malestar social que tiene sus raíces en la pobreza extrema, en la falta de lo mínimo necesario para vivir con dignidad, empezando por el trabajo, la salud, la educación, la alimentación… otro factor es la corrupción administrativa y finalmente la inseguridad social”. “Es importante que las partes tengan la voluntad de dialogar, de abordar los problemas y de encontrar soluciones que beneficien a todos los ecuatorianos y no sólo a sectores particulares”, reiteró el Arzobispo, dirigiendo finalmente un llamamiento al país: “Todos los ecuatorianos somos corresponsables de esta situación y por eso hago un llamamiento a todos para que seamos constructores de una cultura de paz, basada en la justicia, la libertad y la verdad. Seamos constructores de puentes y no de muros”.

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