AMERICA/CUBA – Los religiosos llaman la atención sobre las 700 personas que siguen en prisión tras los enfrentamientos de hace un año

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La Habana – Un año después de los sucesos del 11 de julio de 2021, la Conferencia de Religiosas y Religiosos de Cuba recuerda “lo que hemos vivido y lo que estamos viviendo”. En primer lugar alrededor de 700 personas todavía están en prisión. “Esto sigue causando dolor y angustia a muchos, especialmente a los familiares de los detenidos” subraya el comunicado recibido en la Agencia Fides. Algunos detenidos “aún no se les ha celebrado juicio, violándose los plazos ordinarios y extraordinarios que establece la ley”.
Además, “en las vistas de apelación efectuadas continúan sin admitirse y valorarse adecuadamente las pruebas presentadas por la defensa, lo cual va en detrimento de los acusados”. Por lo que reiteran que “la situación general actual es semejante a la que vivíamos hace un año, o aún peor. Con dolor, lamentamos que las sanciones y todo el proceso de los detenidos hace un año sean usados como recurso intimidatorio”.
“Como parte de esta sociedad, en la que vivimos y a la que acompañamos de diversos modos, esto nos preocupa y duele” reiteran los religiosos cubanos, que piden la “liberación definitiva de los acusados que no han sido juzgados, así como el procedimiento de revisión contra las sentencias firmes condenatorias de las personas juzgadas”. Este último procedimiento puede ser iniciado por las autoridades correspondientes a instancia de alguna persona o institución, es decir, las familias pueden solicitarlo.
El domingo 11 y el lunes 12 de julio de 2021 se produjeron enfrentamientos entre la población y la policía en las principales ciudades cubanas, con numerosas detenciones. Las protestas se debían a la exasperación de la población, que tenía dificultades para conseguir alimentos, debido al aumento de los precios, el agravamiento de la pandemia y la falta de democracia. Las principales agencias de noticias informaron de que, para el gobierno cubano dirigido por Miguel Díaz Canel, se trataba de una maniobra para “desestabilizar” la isla. La Iglesia local, a través de la Conferencia Episcopal de Cuba, citando al Papa Francisco, recordó que “las crisis no se superan con la confrontación, sino cuando se busca el entendimiento”, para luego advertir: “la violencia engendra violencia, la agresión de hoy abre heridas y alimenta futuros resentimientos que tardarán en superarse”. Por ello, invitaban a todos “a no favorecer la situación de crisis, sino a ejercitar, con serenidad de espíritu y buena voluntad, la escucha, la comprensión y una actitud de tolerancia, que tenga en cuenta y respete al otro, para buscar juntos soluciones justas y adecuadas”. La Conferencia Cubana de Religiosos en aquel momento también comentó la situación cubana: “Los que salieron a la calle no son delincuentes, son gente común de nuestras ciudades que han encontrado una forma de expresar su descontento”. Por lo que propusieron “cinco puntos que nos parecen esenciales para superar la difícil situación actual y construir la fraternidad entre todos” .

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