AMÉRICA/COLOMBIA – El Chocó pide al Papa que intervenga para lograr un acuerdo humanitario y una solución al conflicto

Catolicismo Colombia

Ciudad del Vaticano – El sábado 4 de junio, el Obispo de Quibdó, Monseñor Juan Carlos Barreto, durante un encuentro con el Papa Francisco en el Vaticano, presentó al Papa la crisis humanitaria y la situación de los derechos humanos que viven estos territorios, pidiendo su intervención. El encuentro con el Santo Padre tuvo lugar con motivo de la audiencia concedida a los miembros de la “Casa hogar Deutschland e.V”, que realizan una labor de ayuda a las niñas y mujeres de las regiones conflictivas del Chocó, en el oeste de Colombia, apoyando varios proyectos humanitarios en la zona.
En una carta leída al Papa por Monseñor Barreto, firmada también por los obispos Mario de Jesús Álvarez Gómez, de Istmina-Tadó, y Hugo Alberto Torres Marín, de Apartadó, se destaca “la belleza y riqueza” de estos territorios, la riqueza de la biodiversidad reconocida mundialmente, el bosque que cubre gran parte del territorio y que constituye una “reserva de agua y oxígeno para la humanidad”. La población es 80% afrodescendiente, 14% indígena y 6% mestiza. La espiritualidad está fuertemente influenciada por la figura de San Francisco, a quien están dedicadas la catedral y varias otras iglesias, una razón más de afecto hacia el Papa Francisco que ha elegido como pontífice el nombre del santo de Asís. Quibdò, capital del Chocó, había sido señalada por la Conferencia Episcopal como posible parada en el viaje del Papa a Colombia en 2017.
“En medio de tantos valores, el pueblo del Chocó vive una dramática crisis humanitaria y de derechos humanos”, continúa la carta, señalando que el 64% de sus habitantes vive en la pobreza, que tiene su origen en “el abandono del Estado, las acciones perversas de los grupos armados, la débil implementación del Acuerdo de Paz y los intereses de diversos grupos económicos. El Pacífico colombiano, al igual que otras regiones del país, se ha convertido en un escenario de guerra y anarquía que destruye la vida de las personas y las comunidades”.
Las misiones humanitarias llevadas a cabo por la Iglesia, la sociedad civil y los representantes de la comunidad internacional han puesto de manifiesto la crisis humanitaria, medioambiental, económica y social a la que se enfrentan las comunidades, que se manifiesta en desplazamientos forzados, muertes y mutilaciones por minas antipersona, reclutamiento de niños, amenazas a líderes y comunidades, asesinatos, extorsiones y otros delitos. La violencia en la ciudad de Quibdó ha causado más de mil muertes entre los jóvenes en los últimos diez años, y el alto número de suicidios entre los jóvenes, especialmente en las comunidades indígenas, refleja la desesperación y el terror que se vive en la región.
“Amado Papa Francisco, el Chocó está necesitado de condiciones de vida dignas y clama a gran voz su intervención apostólica -concluye la carta- para lograr dos objetivos fundamentales: un acuerdo humanitario y una solución negociada al conflicto armado. De lo contrario, el sufrimiento del pueblo aumentará y se cobrará muchas más víctimas. Santo Padre, el departamento del Chocó lo ama y anhela su voz de esperanza y una bendición que sea bálsamo y fuerza para continuar el difícil camino”.

Advertisements

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *