AMÉRICA/CHILE – Amor a Dios, al prójimo y a la patria: el 4 de septiembre los chilenos llamados a una “decisión histórica para el futuro”

Catolicismo Innovación y Emprendimiento

Santiago – “Apelar al sentido ético y religioso que habita en el alma de la gran mayoría de los chilenos y chilenas, proponer caminos que conduzcan al fin de la violencia en todas sus formas e invitarlos a ser constructores de unidad y de paz”. Este es el objetivo del mensaje difundido el 29 de agosto por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile ante la “decisión histórica para el futuro de Chile” que la ciudadanía estará llamada a tomar el próximo domingo 4 de septiembre, aprobando o rechazando el proyecto de nueva Constitución.

“La fe en Dios y el reconocimiento de un Padre común son patrimonio de nuestro país que siempre ha sido fuente de unidad y solidaridad. El amor a Dios, al prójimo y a la patria, son las fuerzas que deben conducirnos por caminos que construyan la paz social y dejen atrás las tensiones y los conflictos que deterioran la convivencia y la democracia, para dar paso a la armonía, a la prosperidad y a la unidad”.

Recordando el extenso debate de las últimas semanas sobre el proyecto de nueva Constitución y las orientaciones dadas por los obispos a la luz del Evangelio y del Magisterio de la Iglesia, el mensaje subraya que estos días deben ser “un momento de encuentro personal, reflexión familiar y comunitaria, cuyo horizonte debe fijarse en el futuro de Chile y en la necesidad de que el país inicie caminos que permitan sanar las heridas y reparar las fracturas de nuestra convivencia nacional”, subrayando la importancia del diálogo entre los diferentes generaciones, por lo que los obispos llaman a todos a expresar su opinión en este momento decisivo para la nación ejerciendo su derecho al voto como “una expresión de amor por Chile, por su pueblo y por su futuro”. “Todos somos conscientes de que el proceso que hemos vivido en los últimos años, y también la propia discusión constitucional, ha puesto de manifiesto los graves desafíos que tenemos como nación que se han expresado en demandas sociales, políticas y económicas”, afirman los obispos, señalando que el proceso vivido no obtuvo sin embargo la cohesión y adhesión que muchos esperaban, por el contrario, “fue muy evidente la polarización de posiciones políticas e ideológicas”. Sin embargo, no debemos desanimarnos “porque Chile, como lo ha demostrado a lo largo de su historia, tiene vocación de paz y unidad”.

El mensaje de los obispos invita a “seguir trabajando por el bien de Chile”, “aceptando los resultados del plebiscito independientemente de la opción que obtenga más votos”, “evitando cualquier tipo de violencia”, siguiendo el camino de Chile y el individual como nación. Por ello, se exhorta a todos, en especial a quienes se desempeñan en la vida pública y política, “a ampliar nuestra mirada y pensar juntos lo que nos puede llevar a un Chile más justo, fraterno, menos desigual y con mejores oportunidades para todos sus habitantes”.

El domingo 4 de septiembre los chilenos están llamados a aprobar o rechazar el texto de la nueva constitución política del país, última etapa de un largo proceso que comenzó con las protestas callejeras y la violencia de octubre de 2019. A esto le siguió un plebiscito que pedía una nueva Constitución y elección de una Comisión encargada de redactarla y luego presentarla a los ciudadanos para su aprobación. El 11 de marzo de 2022, Gabriel Boric, de 36 años, líder estudiantil de las protestas de octubre de 2019, asumió la presidencia de Chile y tiene como objetivo reformar radicalmente, en un sentido progresista, la estructura sociopolítica chilena. Después de su elección, el presidente convocó a los representantes de las diversas confesiones religiosas presentes en Chile a una reunión .

Los obispos chilenos se reunieron del 18 al 22 de julio de 2022 para estudiar el texto de la nueva Constitución a la luz de la doctrina social de la Iglesia y ofrecieron sus orientaciones “para iluminar con la Palabra de Dios la conciencia de todos, especialmente de los que profesan la fe cristiana”. Los obispos valoran el texto constitucional en materia de derechos sociales, ambientales y de los pueblos indígenas, al tiempo que expresan una valoración negativa de las normas que permiten la interrupción del embarazo y dejan abierta la posibilidad de la eutanasia, “que desfiguran el concepto de la familia, que limitan la libertad de los padres en la enseñanza de sus hijos, y las que imponen algunas limitaciones al derecho a la educación y a la libertad religiosa” .

Advertisements

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *