AMÉRICA/CANADÁ – El Director de las OMP del Canadá francófono: “El Papa Francisco, peregrino de la reconciliación”

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Montreal – “Caminar con el Papa Francisco y con todos nuestros hermanos y hermanas indígenas nos ha hecho experimentar, día tras día de la visita papal, cómo se cumple esta misión de reconciliación. Las heridas del pasado del colonialismo europeo, aún muy abiertas, pueden encontrar por fin un bálsamo. El Papa desde el principio ha dicho que es Jesús quien nos reconcilia, nos une para formar un solo pueblo”. Así comenta a la Agencia Fides el Padre Yoland Ouellet, OMI, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias en el Canadá francófono, los días del viaje papal a Canadá.
“Frente a los errores del pasado, el Papa Francisco ha repetido su humilde y penitente petición de perdón, y nos ha recordado que el amor es incondicional, nunca se impone, no asfixia, no priva al otro de su libertad interior – prosigue el director de las OMP en el Canadá francófono -. Frente a las sombras y las luces del misterio de la vida, ha planteado la pregunta adecuada para nuestro futuro: ¿qué sociedad queremos construir ahora, qué fraternidad, qué paz, qué hogar en la tierra para toda la familia humana? También ha preguntado qué está dispuesto a hacer cada persona por su familia, su iglesia, su sociedad, su mundo. Él nos llama a todos a ser constructores de una nueva historia, a nosotros nos corresponde plantar nuevas semillas, dar nuevos frutos. Cada uno con un papel único en la historia”.
De la peregrinación del Santo Padre a tierras canadienses se desprende, por tanto, un reto para el futuro: “En Canadá, ha llegado el momento de llevar a cabo la misión de Cristo Jesús juntos, reconciliados y unidos. Todas nuestras iglesias locales están haciendo discípulos misioneros para hoy y mañana. Aprenden, observando al Papa Francisco, la escucha compasiva, la verdad, la justicia, el perdón, la curación y la paz”, concluye el padre Ouellet. “Sigamos observando a este peregrino que nos enseña, en definitiva, a caminar juntos. Un nativo ha dicho que no hay un camino ahora por el que caminar juntos, pero que podemos trazarlo juntos… caminando. Así se renueva la llamada de Aquel que dijo: Camina, sígueme. Otra nativa, al final de la celebración en Edmonton, ha cantado el himno nacional en su idioma: O Canadá, con lágrimas y dolor, como un grito del corazón. Así, continuamos juntos, la misión”.

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