AMÉRICA/ARGENTINA – Las profundas heridas del narcotráfico y la falta crónica de respuestas

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Buenos Aires – La Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina ha lanzado una nueva alarma por el recrudecimiento del narcotráfico con todas sus nefastas consecuencias, bajo el título «Las heridas del narcotráfico».
El texto recuerda las palabras de los Obispos cuando, hace muchos años, pusieron de relieve la tragedia del narcotráfico y “los rostros sufrientes de las personas atrapadas y condenadas por una de las mayores calamidades de los últimos tiempos, como es el consumo de drogas y la adicción”. Según los Obispos, el negocio de la droga se ha implantado ya en todo el país, con una fuerte penetración sobre todo en los barrios más pobres de la periferia de las grandes ciudades, destruyendo familias y sembrando la muerte. “Todo lo relacionado con la droga deshumaniza, anula el don de la libertad, abruma de fracasos los proyectos de vida y somete a las familias a duras pruebas” .
“En estos tiempos estamos asistiendo a un fenómeno que agrava dolorosamente este problema”, subraya la nota de la Comisión Episcopal de Pastoral Social que acaba de publicarse, citando “lo que parecería ser una escalada de violencia sin fin y con inusitada frecuencia en la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe” .
Según la información recopilada por la Agencia Fides, en Rosario tiene lugar una lucha sangrienta y sin tregua por el control del mercado de la droga, con los narcotraficantes de un lado y los miembros de la policía, la política y el poder judicial del otro. En 2022 se registraron 288 asesinatos.
Toma fuerza, continúa la nota, lo que se oye a menudo: “esta situación de descontrol se ha alcanzado con la complicidad y la corrupción de algunos dirigentes. La sociedad suele sospechar que miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios de justicia y políticos colaboran con las mafias. Esta realidad debilita la confianza y desalienta las expectativas de cambio. Pero también es cómplice quien, pudiendo hacer algo, lo ignora, se lava las manos y mira para otro lado”.
La Comisión Episcopal expresa su solidaridad y cercanía con el Equipo Arquidiocesano de Pastoral Social de Rosario, según el cual la ciudad vive una situación de injusticia que clama al cielo, por la falta de respuesta de los distintos niveles del Estado representados por magistrados y funcionarios nombrados legalmente en democracia. También señalan la vinculación de estas bandas criminales organizadas con estructuras de contrabando, lavado de dinero y mecanismos de evasión fiscal.
“Sabemos que hay muchos hombres y mujeres que están dispuestos a acompañar las iniciativas del gobierno, de los legisladores y de los jueces, para dar una respuesta contundente al drama nacional del narcotráfico – concluye la nota -, además, debemos considerar que estas organizaciones criminales muchas veces también se dedican a la trata de personas con fines de explotación laboral y sexual y al tráfico de armas”.
Recordando que este año se cumple el 250 aniversario de la llegada de la imagen de la Virgen del Rosario a la capilla construida en los orígenes de la ciudad, y que le dio su nombre, la Comisión Episcopal pide la intercesión de la Virgen para que inspire a todos los ciudadanos, pero especialmente a los responsables políticos, económicos y sociales, a crear los consensos imprescindibles que deben sustentar “políticas públicas lúcidas, decididas y valientes que deben ser aplicadas por magistrados y funcionarios”.

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